En muchos despachos se repite estos meses una idea peligrosa: “mandamos un burofax y listo”. La urgencia por cumplir con la nueva obligación previa a la demanda ha llevado a simplificar en exceso un requisito que, en realidad, es bastante más exigente.
La Ley Orgánica 1/2025 no obliga a enviar una comunicación, sino a intentar de verdad un Mecanismo Alternativo de Solución de Conflictos (MASC). Y esa diferencia, aunque parezca sutil, es clave para evitar una inadmisión de la demanda.
A continuación analizamos por qué enviar comunicación no es MASC, qué exige realmente la ley y cómo deben actuar los despachos que quieren cumplir con rigor y seguridad jurídica.
Diferencia entre comunicación y MASC
Una comunicación es un acto unilateral: una parte envía un escrito a la otra y deja constancia de que lo ha hecho.
Un MASC, en cambio, es un procedimiento orientado a intentar una solución extrajudicial del conflicto.
La diferencia no es semántica, es estructural:
- Enviar un burofax o buromail solo acredita un intento de contacto.
- Gestionar un MASC implica activar un proceso, con una metodología, unos tiempos, unos medios y un seguimiento.
Confundir ambos conceptos lleva a muchos despachos a creer que cumplen la ley cuando, en realidad, solo han iniciado —de forma incompleta— un intento que puede ser considerado insuficiente por el juzgado.
Qué exige realmente la Ley Orgánica 1/2025
La LO 1/2025 no se conforma con un “envío”. Exige que exista un intento real y acreditable de solución extrajudicial, lo que implica, entre otros aspectos:
- Uso de un medio adecuado para permitir la recepción y eventual respuesta.
- Dos comunicaciones (recomendable) cuando no hay contestación, cumpliendo el estándar legal de “esfuerzo razonable”.
- Plazos coherentes, que permitan una respuesta efectiva.
- Seguimiento del proceso, no un simple envío aislado.
- Documentación completa y válida, preparada para su aportación judicial.
- Trazabilidad jurídica, que permita reconstruir todo el proceso ante el juzgado.
- Certificación final, clara y objetiva, del intento de MASC realizado.
Nada de esto se garantiza automáticamente por el mero hecho de enviar un burofax, un email certificado o un sms certificado..
Ejemplos de errores comunes en los despachos
En la práctica, se repiten una y otra vez los mismos fallos:
- ❌ Enviar una única comunicación y dar el trámite por cumplido.
- ❌ No poder acreditar qué se intentó, durante cuánto tiempo y con qué medios.
- ❌ Utilizar textos genéricos, sin enfoque real de negociación o resolución.
- ❌ No realizar un segundo intento cuando no hay respuesta.
- ❌ Carecer de un certificado claro y ordenado, comprensible para el juzgado.
Estos errores no suelen detectarse hasta que el procedimiento ya está en marcha… o peor aún, cuando llega una inadmisión.
Consecuencias procesales de confundir comunicación con MASC
El principal riesgo es evidente:
Inadmisión de la demanda por incumplimiento del requisito de procedibilidad.
Pero no es el único:
- Pérdida de tiempo procesal.
- Retrasos innecesarios para el cliente.
- Costes añadidos por tener que rehacer el trámite.
- Imagen de falta de rigor ante el juzgado.
- Riesgo reputacional para el despacho.
Todo ello por haber tratado el MASC como un simple trámite administrativo, en lugar de como lo que es: una fase precontenciosa con entidad propia.
Entonces, ¿Qué significa gestionar bien el MASC
Gestionar correctamente un MASC no consiste en “mandar algo y archivarlo”.
Significa organizar, ejecutar y documentar un procedimiento completo, pensado tanto para el potencial acuerdo como para su eventual control judicial.
Por eso, cada vez más despachos optan por externalizar esta fase en un tercero neutral, sin interés en el litigio, que:
- Se encargue de todo el proceso.
- Garantice el estándar de esfuerzo razonable.
- Aporte autoridad frente al destinatario.
- Y emita una certificación sólida y trazable, lista para el juzgado.
Delegar esta gestión en empresas como CertiDEMANDA no solo reduce carga de trabajo interna: es la forma más segura, profesional y eficiente de cumplir con la LO 1/2025.
Si tu despacho quiere evitar riesgos innecesarios y asegurarse de que el MASC está bien hecho desde el principio, externalizarlo es una decisión estratégica, no un coste.